El pasado 14 de diciembre nuestra Facultad culminó exitosamente con el proceso de Certificación, cumpliendo adecuadamente con las exigencias de una auditoria especializada. Siendo así nos convertimos en la primera Facultad de Filosofía y Letras en certificarse bajo la Norma ISO 9001:2000, esto significa que los cinco procesos implantados en la Facultad como parte del Sistema Institucional de Gestión de la Calidad (Tutorías, Academias, Licenciaturas, Extensión y cultura y Coordinación Administrativa), funcionan satisfactoriamente; lo cual no se hubiese logrado sin el apoyo conjunto de estudiantes, personal docente, administrativo y de servicios.
¿Qué sigue? El trabajo que requiere el Sistema de calidad
es permanente. Ahora nos encontramos en una segunda etapa que consiste
en mantener y mejorar los procesos del SIGC y cuyo logro también
depende de todos nosotros.
Pero ¿qué beneficios estamos obteniendo del SIGC?
El Sistema de calidad está permitiendo planear todas la actividades de la Facultad con suficiente anticipación para asegurar que se lleven a cabo adecuadamente, entre otras: los eventos culturales y académicos, los horarios, el proceso de admisión, los períodos de captura de calificaciones, adquisiciones, mantenimiento de instalaciones y equipos, los períodos de tutorías, los tiempos de inscripción y reinscripción, etc. Así cada quien sabe lo que le corresponde hacer y cuándo debe hacerlo.
Gracias al Sistema de calidad nos encontramos entendiendo cada vez mejor y difundiendo a través de varias vías la importancia de la cultura de servicio al estudiante.
La difusión de la política y objetivos de calidad que requiere el SIGC, facilita que toda la institución se encuentre enfilando sus esfuerzos hacia los mismos fines, encabezados por los propios funcionarios y directores de las diversas dependencias de nuestra Universidad.
El SIGC exige mejora continua por lo que realizamos seguimiento y medición de todo lo que hacemos con el objetivo de elevar nuestros indicadores, por ejemplo aquellos de planeación, evaluación, titulación, retención, reprobación, permanencia, entre otros.
Los estudiantes, como razón de ser del Sistema de calidad, ahora cuentan con las herramientas para evaluar todos los servicios que se prestan en la Facultad, PARTICIPAN respondiendo a las encuestas, cuyos resultados objetivos ayudan a mejorar dichos servicios.
Los profesores cuentan con los medios documentados
para reportar sus necesidades sobre el ambiente de trabajo e infraestructura
y mobiliario a través del proceso de Coordinación Administrativa,
así como requerimientos de capacitación y actualización
a través de los procesos de Academias, Tutorías y Licenciaturas.
Se ha formalizado la figura del asesor académico, y ahora las asesorías son una actividad que se documenta y que se le reconoce al docente que asesora a través de una constancia cuatrimestral.
El trabajo realizado por las academias nos asegura que los planes y programas son revisados y actualizados constantemente para beneficio de los estudiantes.
En lo que respecta al Servicio Social y Prácticas Profesionales, el proceso de Extensión y cultura nos facilita la disponibilidad de los formatos vía electrónica, y la uniformidad y claridad de los documentos hace los trámites ágiles y sencillos.
Ahora contamos con los medios para solicitar y obtener capacitación frecuente y específica para todo el personal, a través de la oficina de Recursos Humanos.
El Sistema nos facilita las herramientas para asegurar que las tutorías cumplen con sus objetivos y para dar seguimiento a la trayectoria académica de los alumnos y detectar posibles problemas antes de que estos ocurran.
Gracias al Sistema de calidad las academias están trabajando período con período en la incorporación de prácticas didácticas novedosas y en la renovación del material utilizado en la práctica docente.
Uno de los beneficios que obtendrá nuestra comunidad del SIGC es la implementación de un Programa de Protección Civil que una vez concluido acorde a nuestras necesidades, nos permitirá prevenir riesgos y controlar emergencias con la participación de todos
El SIGC también nos está facilitando
el camino hacia la Acreditación de los Programas Educativos de
la Facultad, que es otro proceso de evaluación por el que atraviesa
nuestra institución.
Depende de todos.
Todas las dependencias y Facultades de la UAT formamos parte de una
sola gran institución y sus miembros somos un solo equipo de
trabajo. En la medida en que nos esforcemos y desempeñemos con
calidad, la Universidad será también una institución
de calidad.
El Sistema Institucional de Gestión de la Calidad es un valioso
instrumento que nos facilita los medios para mejorar, haciendo énfasis
en el estudiante, que es su razón de ser, pero sin perder de
vista la importancia de la participación activa de todo el personal,
de cuyo trabajo y compromiso depende la exitosa inserción de
los egresados en una sociedad que también es urgente mejorar.

